EL EFECTO DE TUS EMOCIONES EN TU LIDERAZGO

Las emociones no son ni buenas, ni malas, es energía que nos ayuda a movernos a favor de nuestro bienestar, aunque a veces mal interpretamos la señal debido a nuestras creencias o pensamientos, llevándonos a comportamientos que traen resultados no deseados.

Es así como algunos podrían reírse al escuchar o leer que aprender de las emociones puede ayudarle a mejorar su liderazgo o sus relaciones personales; de la misma manera pueden pensar, que hablar sobre las emociones es algo efímero y poco importante y que lo único importante son los datos duros, las estadísticas, el dinero, la ciencia (todo eso es pensamiento); y aun cuando hay estudios que muestran la energía de cada emoción, así como el efecto que causa en el cuerpo y que experimentamos a través de los síntomas, puede continuar siendo para esa persona y sus creencias simplemente información poco valorada, tomando la decisión de ignorarla (es el comportamiento), siendo este el primer paso para dificultar los cambios y traer nuevos resultados a cualquier área de su vida.

Si es tu caso, te recomiendo poco a poco y en la medida que tu mente lo resista, aprender sobre tus emociones, no solo con las analíticas que pudieras encontrar, sino con la constante observación de cómo una emoción se manifiesta en ti, para que en relación con tus necesidades puedas usarlas inteligentemente trayendo bienestar a tu vida y a tu entorno.

Déjame contarte que, en 1938, Paul Ekman, psicólogo y pionero en el estudio de las emociones y su expresión facial, menciona junto a compañeros de estudios, seis emociones básicas que son:

La alegría, la tristeza, la ira, el miedo, el asco y la sorpresa.

Estas emociones, hasta hace poco, eran consideradas las básicas y universales en todas las culturas. Sin embargo, se han ido desarrollando nuevos estudios que argumentan la presencia de más emociones y que varían dependiendo del contexto.

Por mi parte, en esta ocasión, quiero llevarte por un viaje rápido a través de las emociones desde el punto de vista del Dr. Edward Bach, creador de los remedios florales que se usan como medicina complementaria para el equilibrio emocional y que como practitioner de flores de Bach tuve el gusto de aprender. 

Edward Bach fue un doctor en medicina general que se interesó por el estudio de las emociones y la curación, cuando entre algunas experiencias, identifica que el estado emocional de un paciente tenía un gran efecto en su recuperación, es así como, y debido a sus trabajos previamente realizados en el Hospital Homeopático de Londres que inicia una investigación para descubrir un sistema que curara enfermedades y fuera natural. Para 1935, completa su sistema de 38 remedios florales que dividió en 7 grupos: el miedo, la
incertidumbre, l
a hipersensibilidad a las ideas de otros, el
insuficiente interés en las circunstancias actuales, la soledad, desaliento y desesperación y excesiva preocupación por otros.

En cada grupo hay más de un remedio floral enfocado en una emoción o comportamiento. Pero lo importante, en este contexto, no es que te aprendas las flores, ni que te cuente toda la biografía del Dr. Bach, sino compartirte lo que a través de mi gusto por explorar en las emociones fui descubriendo en cada cliente que he atendido.

Me di cuenta como las emociones básicas se manifiestan de muchas maneras, creando distintos tipos de comportamientos que pueden abrirnos caminos o limitarnos.

Varias emociones pueden manifestarse en un mismo día, todos y repito, TODOS, tenemos y experimentamos todas las emociones, sí, hasta aquel que dice que no es emocional, también se emociona.

Algunas, como el enojo y el resentimiento, permanecen años y ni siquiera nos enteramos que están ahí, es a través de lo que decimos, pensamos y como actuamos donde podemos descubrirlas, siempre que queramos observar, y repito OBSERVAR, no llenarte nuevamente de juicios, sino solo observar para comprender tu emoción, tu comportamiento, los pensamientos que se desprenden y hacer los cambios que consideres puedas necesitar.

Imaginemos un líder.

Voy a describir en cada grupo que tipo de pensamientos podría tener, la emoción y el comportamiento que mostraría y podrá limitarlo, especialmente cuando no sabemos observar para hacer cambios:

  1. El miedo: Un líder que teme hablar frente a su equipo de trabajo al punto que se queda congelado y no emite sonido alguno, se le imposibilitará llevar su visión y hacer que sus seguidores lo acompañen a lograr objetivos. Posible Pensamiento: ¿Quién soy yo para hablarle a estas personas? Nadie me va a escuchar.
  2. La incertidumbre: Un líder que constantemente consulta sus ideas, se le dificulta tomar decisiones o quizás a pesar de estar en un trabajo no siente que le gusta o que es el lugar adecuado. Su incertidumbre le impide enfocarse en los resultados que desea lograr. Posible Pensamiento: No soy bueno para esto. Otras personas saben más.
  3. Hipersensibilidad a las ideas de otros: Un líder que no logra decirle que no a nadie, acepta todo lo que le piden, con la intención de siempre servir, aunque no pueda, termina lleno de trabajo, incluso viviendo experiencias que no desea con tal de que los demás no se sientan mal. También en este grupo podemos encontrar al líder que se les dificulte adaptarse a los cambios, puede transformarse en una verdadera pesadilla iniciar un nuevo proyecto y aceptar nuevos puntos de vista. Posible pensamiento: Estoy cansado de hacer tanto, este trabajo es muy duro. Tengo que hacerlo todo. Debí decir que no podía.
  4. Poco interés en el presente: En este grupo podemos encontrar a un líder que no logra enfocarse, o vive anclado al pasado o soñando en lo que podría ser, pero no avanza por que permanece atascado en los sueños sin concretar. Posible pensamiento: En mi anterior trabajo todo era mejor. Con mi anterior jefe se podían hacer las cosas. Antes todo era más fácil.
  5. Soledad: Podremos descubrir algunos líderes acelerados que prefieren hacer todo solos con tal de ir rápido, les cuesta enseñarle a los demás y siente todo el tiempo que las personas a su alrededor van muy lentas. Esto puede causarle algunos conflictos al momento de liderar un equipo o un proyecto. Posible Pensamiento: Prefiero hacerlo yo, los otros son muy lentos. 
  6. El desaliento y la desesperación: líderes que sienten que todo el mundo los ataca o que son culpables de los errores de su equipo. Se queda sumergido en la culpabilidad, que puede expresarse con tristeza, el desánimo o quizás enojo. Un líder en ese estado tenderá a quejarse por todo lo que ocurre bloqueando las posibilidades de crecimiento y renovación de ideas. Posible pensamiento: Es mi culpa, debí hacer todo diferente. ¿Por qué las cosas salen así? Es mi culpa. O busca culpables siempre.
  7. Excesiva preocupación por otros: En este grupo puedes encontrar aquellos líderes que piensan que solo ellos hacen bien las cosas, son intolerantes a los pensamientos de los demás. Algunos pueden ser muy justicieros al punto de enojarse e irse en contra de cualquier situación que para ellos sea injusta, bloqueando posibilidades al evitar ver desde otras perspectivas. Posible pensamiento: No entiendo por que no pueden hacer las cosas bien, si yo si lo ha

Hay mucho por descubrir en las emociones que tenemos a diario. Hoy te invito principalmente a transformarte en el tipo de persona que observa y que para aprender a comprenderlas y que te ayuden a liderar tu vida, reconociendo tu verdadero ser, te hagas las siguientes preguntas cada vez que descubres a una emoción, pensamiento o comportamiento, interfiriendo con lo que deseas lograr.

¿Qué sensaciones trae esa emoción a ti?

¿Qué acciones te lleva a tomar?

¿Qué pensamientos se disparan cuando aparece esa emoción?

¿Cómo podrías realizar un cambio?

Cuando empiezas por responder estas simples preguntas aprendes a conocer cómo te estás moviendo. Entonces, podrás elegir dónde, cuándo y cómo deseas hacer el cambio, sea en el comportamiento, en la emoción o en los pensamientos.

Los cambios que se realizan en pensamientos son los que se mantienen en el tiempo, no son los más sencillos, pero si son de largo plazo. Los cambios en las emociones, te ayudará a mantener tu nuevo hábito o pensamiento. Y los cambios enfocados solo en comportamientos, darán resultados a muy corto plazo.

 

Si te gustó este tema, o tienes alguna pregunta, déjame el comentario, me encantará leerte y me ayudarás a crear nuevo contenido.

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